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Ana Anechina: Agente Medioambiental Y… ‘globularia En Flor’

Ana Anechina: agente medioambiental y… ‘globularia en flor’

Vuelven las #gentesbiblioverdes, entrevistas a personas que vienen por la biblioteca por múltiples razones (ambientales, sociales o culturales) o que expresamente vamos a buscar fuera de aquí, por su vínculo con la naturaleza y el medio ambiente en nuestro territorio más cercano.

En esta ocasión hemos elegido a la única mujer integrante de la Unidad Verde del Ayuntamiento de Zaragoza. Ana Anechina, agente medioambiental.

Acompañamos a Ana durante una mañana realizando su labor de patrulla habitual. Le habíamos pedido expresamente que nos llevara al Vedado de Peñaflor -un espacio natural en un barrio rural a las puertas de la ciudad que muchos no conocemos- un capricho que ha sido satisfecho con creces y que se ha convertido en un regalo para los sentidos.

Ya antes de llegar al Vedado, embarcadas en su vehículo oficial, ha hecho una parada para hablar con el dueño de unos campos, porque en la Unidad Verde están recopilando información sobre pozos ilegales…y en Peñaflor, donde todo el mundo la conoce, hace un alto para comprar pan de pueblo y un torto con el que nos agasaja.

Sencillez, vocación y entusiasmo son términos que ayudan a definir a esta zaragozana que lleva casi treinta años como agente ambiental. Porque Ana siempre tiene algo que contar. Su perfil es el de la gente anónima que disfruta del contacto diario con la naturaleza en su trabajo. ¿No es envidiable tener como oficina miles de hectáreas de campo, estepa, riberas y monte?

Cómo empezó todo

Siempre preguntamos por el orígen o los vínculos primarios con la naturaleza, qué hay en el sustrato de los perfiles ambientales. En su caso Ana relata una infancia de padres montañeros, recuerda sus salidas al monte -con 5 años subió las clavijas de Soaso- o a coger cangrejos en el Huerva.

Mientras cuenta todo esto, se detiene, pide silencio para escuchar el sonido de un pájaro. Es un ratonero, indica. Estamos sentadas en unos bancos con mesa, junto a una atalaya anti-incendios y la vieja caseta de ‘los forestales’. Suena su móvil, como no, otro pajarico.

El deporte y la natación forman parte también del sustrato de esta agente. Era socorrista en la piscina de Monzalbarba donde tomaban café los agentes de entonces. Así se enteró de la oferta de empleo y opositó a la guardería de montes.

La única mujer en la Unidad Verde

Por qué Ana es la única mujer que forma parte de la Unidad Verde es algo que nos llama la atención. Su respuesta: por desconocimiento; porque no salen plazas y son por promoción interna; por los horarios y la dificultad de conciliar guardias y servicios a turnos, incluyendo sábados y domingos. No es fácil. Ha criado a su única hija trabajando a turnos con su pareja, bombero de profesión.

Ana tiene muchos vínculos con mujeres ‘forestales’. Se encuentran en seminarios y congresos, pero a día de hoy es la única en el equipo de 10 agentes que forma parte de su Unidad.

La Unidad Verde

La antigua Guardería de Montes -ya en el siglo XVI está documentada la existencia de los Guardas Monteros y de Las Huertas- es en la actualidad la Unidad Verde. Pertenece a la Unidad de Conservación del Medio Natural que a su vez depende de la Agencia de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Concejalía de Medio Ambiente de Zaragoza. Para quienes no lo sepan, su sede está en un edificio singular situado en la Plaza de Europa, el denominado Centro Ambiental del Ebro.

Los agentes ambientales de Zaragoza velan por el cuidado de los espacios naturales de la ciudad y por las especies que habitan en ellas. Entre las muchas funciones que realizan se encuentra la recogida de animales, además de la atención a cualquier incidencia medioambiental, prevención de incendios forestales y gestión de elementos contaminantes. También colaboran con los servicios de emergencias en las inundaciones en el municipio y vigilan las zonas inundables.

Preguntamos por esa fase de polémica que supuso la retirada de autoridad a la Unidad Verde y su desarme de hace años. Los agentes de Zaragoza ya han recuperado su condición de agentes de la autoridad. En la actualidad no portan armas, pero pueden realizar atestados y son policía judicial en la materia para denunciar infracciones.

Ana nos cuenta todo esto abriendo la puerta del muladar de necrófagas de Peñaflor. Porque lo de ‘velar por las especies’ aquí es literal. Bajo el marco normativo del Gobierno de Aragón, los agentes han impulsado este muladar – aquí destaca Ana la pasión de su compañero Toño Ibañez – pensando sobretodo en el milano real. Una caseta de observación para velar (alimentar, fotografiar y observar) a buitres, águilas y milanos.

Los agentes ambientales también realizan censos de especies: cormoranes, águilas calzadas, alondra ricotí…Zaragoza es un referente en el control de invasoras como la cotorra argentina gracias a la labor de esta unidad.

Zaragoza, un verde diferente

La confluencia de tres ríos en el término municipal de Zaragoza y la puesta en valor de la diversidad de paisajes y valores naturales de su entorno, se han impulsado recientemente a través del proyecto Life Zaragoza Natural bajo el concepto de infraestructura verde.

Para quienes no valoramos lo suficiente el ‘escaso verde o no verde’ de Zaragoza, Ana puede reconducir la mirada de su interlocutor hacia mil detalles y gradaciones del verde en mitad del monte mediterráneo del Vedado: te lleva a tocar y olfatear salvia, tomillo, romero o espliego. Pero la estrella del espectáculo en este cálido mes de marzo es la globularia, su flor favorita, que crece inesperadamente en arbustos aquí y allá y justo en estos días eclosiona con flores de color azul violáceo. También nos ensalza los detalles amarillos y verdosos de la bufalaga. Y para remate te invita a tirarte, literalmente, sobre los espartales, ‘porque no hay nada más blandito y cómodo’.

¿Que no hay verde en Zaragoza? Es que somos daltónicos, por falta de tiempo para observar y caminar, dice.

Su enclave y su momento favorito

Pero si hay algo que Ana reinvindica es la belleza y el valor paisajístico de la denostada estepa. Hay quien solo ve montes y escarpes de yeso, pero en ellos no solo hay vida, sino que tiene el valor de la supervivencia, la fuerza de salir adelante, el ‘voy a florecer de nuevo’.

El lugar preferido de Ana son las planas de Zaragoza y concretamente unas vistas, las que hay en un mirador hacia Torrecilla de Valmadrid. Las vales del sur de Zaragoza.

Su momento favorito, la hora del paseo con su perra Lana por los campos de María de Huerva, el pueblo donde vive. A veces disfruta la estepa y los ribazos del río cuando aún no han puesto ni las calles. Relata que saliendo de casa ya tiene controlados una buena colección de nidos de aves de un montón de especies.

En la neurociencia se distingue ahora entre personas búho y personas alondras por sus ritmos de sueño. Ana no es solo alondra, sino que nos cuenta que en unas semanas estará acompañando como guarda a un anillador en el censo de la alondra de Dupond (alondra ricotí) y no le importa salir ¡a las 4 de la mañana!

Voluntariado ambiental y social

La labor de vigilancia de la Unidad Verde, como la de muchos cuerpos y agentes de la autoridad, tiene también una faceta educativa y divulgativa muy potente. Los agentes más carismáticos no escatiman esfuerzos para acudir a colegios como el de Peñaflor a contar su trabajo y hacer actividades.

Ana prefiere los chiquitines. “Los sacas al monte y hablas de cosas muy sensoriales: árboles que tienen hojas o que no, enseñas a los niños a pensar, a distinguir los patos hembras y machos, la época nupcial y cortejo de las especies…” Nos enseña una camisa de culebra bastarda que han recogido en el monte y que vuelve locos a los peques.

Alberto Esteban su jefe, habla a los mayores, les presentan diapositivas, hablan de reciclaje, biodiversidad…

Esa pasión por comunicar y ayudar también tiene su parte social en el caso de Ana que dedica algunas horas a hacer apoyo escolar en el Colegio de la Fundación La Caridad.

Nos cuenta que estuvo acompañando – 6 años seguidos durante 15 días – la trashumancia desde las planas María hasta los pastos del Pirineo. Eso lo dice todo.

La Unidad Verde en las redes sociales

La conversación nos lleva a hablar de comunicación ambiental en la actualidad y de la visibilidad que está logrando la Unidad Verde en twitter, por ejemplo. Fotografías e intervenciones diarias que definen y divulgan su labor de control y policía ambiental: igual el protagonismo del día se lo lleva la foto de un mochuelo que llevan al centro de recuperación de fauna silvestre; o un vertido de escombro en mitad de los Pinares de Venecia.

Ana sin embargo no usa las redes sociales, sigue disfrutando de la observación de la fauna en analógico, pero reconoce el alcance y la difusión de un trabajo que hasta ahora no era suficientemente reconocido.

La información y la formación permanente

En estos encuentros, como biblioteca que somos, siempre rematamos la entrevista preguntando por las lecturas que les han inspirado, o por las fuentes y recursos de información que manejan para estar al día en materia ambiental.

Con la humildad que la caracteriza, Ana ya nos avisaba casi preocupada, previamente a la entrevista, que ella, que se sacó su título de bachiller ya de mayor y no puede esgrimir títulos por aquí y por allá, no puede aportar muchas referencias. Sus referentes son las personas-libro, sí, explica, cada vez que muere alguien se pierde un libro, el de su experiencia y su sabiduría.

Pero al final claro que sí saca referencias. La lluvia amarilla, de Julio Llamazares, un clásico del mundo de la despoblación y la ruralidad. Y por supuesto, libros y vídeos de Félix Rodriguez de la Fuente, los tiene casi todos y hasta un tesorito, la colección completa de la revista Natura.

La formación interna y la puesta al día se la facilitan los cursos que se proponen a través del centro de formación municipal: cursos de flora, fauna, vertidos, necrófagas

Pero sobretodo, insiste, su formación proviene de las personas y los encuentros con profesionales. Sus referentes: su maestro y compañero recientemente fallecido, Jesús Monforte y su jefe actual, Alberto Esteban.

Nos habla ilusionada de su próxima asistencia al Congreso de la AEAFMA Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales en Las Palmas, una formación que se pagan de su bolsillo los agentes; la asistencia a los seminarios del Centro Nacional de Educación Ambiental o unas jornadas en Madrid donde presentan un póster sobre el control de las colonias de cotorras.

Hablamos del poder informativo de la radio. A las 5:57 de la mañana escucha el espacio Amaneceres en la Cadena Ser. Todos los días comparten el canto de un pájaro y ella juega a adivinarlo.

Un proyecto, una ilusión

Aprender a contar cuentos. Ana se ha apuntado a varios cursos en la Casa de la Mujer: de teatro, de empatía…

Sus ilusiones también le sirven para hacer frente a una lucha personal que no le importa compartir con nosotros. Ana padece fibromialgia y es gracias a su familia, a la amistad -que es el resorte de su vida- a sus compañeros de la Unidad Verde y a las pilas que diariamente carga en contacto con la naturaleza, como puede hacerle frente y no rendirse. Hasta planea volver a la natación.

Porque muy pocos saben que Ana también es olímpica de verdad. Se ha traído alguna medallica que otra de las Olimpiadas de Policías y Bomberos en la que también participan otros agentes de protección de la naturaleza.

Dejamos los montes y el barrio rural de Peñaflor y volvemos a la ciudad. Curioso y precioso este enclave. Con nombres de resonancia histórica desde el 1400: el realengo donde se cultivaba, el vedado destinado a la caza y la recogida de leña…

No dejéis de visitar el Vedado de Peñaflor, si es posible a pie, o en bici. Si lo visitáis en esta época, entre los meses de febrero-marzo, encontraréis un regalo para los sentidos, la globularia en flor. En esos matorrales sencillos pero sorprendentes, se guarda la esencia de gente como Ana.

Datos contacto Unidad Verde Zaragoza

  • Teléfono móvil permanentemente en activo para hacer consultas o mandar avisos por whatsapp: 609 27 00 90
  • Además podéis seguirles en Twitter @AF_UnidadVerde

En este blog te recomendamos también visitar  la sección #LecturasVerdes, recomendaciones semanales de libros de temática ambiental  y la programación y #Actividades del @CDAMAZ

El Centro de Documentación del Agua y el Medio Ambiente, es una biblioteca y centro de información y documentación ambiental abierto a toda la ciudadanía.  CDAMAZ forma parte de la Red de Centros de Información y Documentación Ambiental RECIDA y su SERVICIO DE CONSULTAS público y gratuito, da soporte informativo, documental y bibliográfico para estudios, proyectos, trabajos académicos, oposiciones, así como para apoyar y documentar cualquier iniciativa ambiental.

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