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Nacho Piedrafita. El Arborista Que ‘se Pierde’ Por Las Ramas

Nacho Piedrafita. El arborista que ‘se pierde’ por las ramas

Vuelve #gentesbiblioverdes. Es el turno de mirar hacia dentro, a los que nos visitan o siguen a menudo. Hoy charlamos con Ignacio Piedrafita, profesor de jardinería, arborista autodidacta y en la actualidad, jefe de mantenimiento del Arboretum y Jardín Botánico de Lérida.

Cuenta Nacho que durante un tiempo estuvo pasando a diario por delante de la biblioteca con su escoba de hojas y su capazo, uniformado con el tradicional verde de la empresa FCC, la contrata que lleva la gestión de Parques y Jardines de Zaragoza. Su tramo del parque de la ribera del Ebro abarcaba desde Plaza del Pilar hasta la pasarela del voluntariado, y en medio, el Parque de San Pablo. Riegos, césped, árboles y allí delante cuando levantaba la vista, la biblioteca. Al acabar su turno entraba al CDAMAZ buscando libros de árboles y jardinería.

Persona inquieta, se define como un auténtico inconformista laboral que ha descubierto su auténtica pasión, los árboles. Ya desde las vacaciones de infancia en su pueblo, Monreal del Campo, desarrolló una relación especial con una carrasca a la que se subía y desde la que oteaba la planicie que envolvía el valle del Jiloca. Cuando acabó el bachiller, se decantó por el entonces Grado Superior de Jardinería y Forestal del CPI de Formación Profesional Movera(hoy Gestión Forestal y del Medio Natural). Allí vivió sus mejores momentos académicos, en un entorno natural muy próximo al Ebro, a Pastriz y al Galacho de La Alfranca. Mucha jardinería el primer año y forestal el segundo año. El remate fueron tres meses de prácticas en el campo de trabajo de Búbal en el Pirineo como monitor ambiental entre escapadas al hayedo de El Betato. Consiguió su primer trabajo como peón de jardinería en JARA, y hala, a cavar, plantar, repicar plantas y trasladarlas. Ya en la plantilla de FCC, este jardinero inquieto, un día limpiando solares con su escoba y su capazo por el barrio de San Pablo, pasó por delante de la Fundacn ApipAcam, llamó al timbre y preguntó ¿A qué os dedicáis? Resulta que entre otras cosas imparten cursos de jardinería para gente con problemas de inserción.

Un profe de jardinería a pie de estantería

Ahí, cuenta, cambió su vida. Poco después a través de una oferta del INAEM estaba en Apip, como profesor de jardinería. Descubrió su pasión por transmitir, por enseñar. Lo primero mancharse las manos, pero también colocarse a pie de estantería. Somos testigos de que Nacho venía a la biblioteca con sus alumnos y los hacía bucear en páginas, infografías e imágenes. “Hoy vamos a aprender, qué es la raíz” y buscaban en los libros. Y es que la enseñanza tradicional de la jardinería es algo opaca, él plantea que hay que ir más allá del aprendizaje de un oficio, hay que intentar explicar el por qué de las cosas. Insufla su pasión verde, por todo lo ambiental, para que la gente crea en lo que hace.

Como profesor también ha trabajado para el Gobierno de Aragón integrando la jardinería en un proyecto de restauración arqueológica en Velilla de Ebro, renovando el jardín interior del Centro de Formación Arsenio Gimeno y posteriormente para talleres de empleo en ATADES Huesca y en el Psiquiátrico.

Aunque es crítico con estos nuevos certificados de profesionalidad por la carencia de un mayor enfoque práctico, una constante en su papel de profesor es la relación especial que ha desarrollado con un alumnado con un amplio espectro de problemas y situaciones sociales complicadas. Trastornos mentales, parados de larga duración, personas con problemas de inserción, jóvenes desmotivados, problemas de drogas, etc…y ahí está el contacto con la tierra, el aire libre, la planta, el árbol, ofreciendo una formación que puede dar un respiro, una nueva oportunidad de arraigarse a la vida.

El arborista que se pierde por las ramas

Surgió la oportunidad de impartir un curso para UGT de ‘Poda en altura ‘ en Calatayud. Sabía algo de árboles pero tuve que ponerme las pilas, comenta, y ahí descubrió otra pasión que se ha convertido en vocación: la arboricultura.

Hoy Nacho es socio de la Asociación Española de Arboricultura. Desde la precariedad laboral en la que se ha movido muchos años, ha hecho el esfuerzo de viajar y acudir a todos los cursos habidos y por haber de distintas entidades, por ejemplo el ultimo de hongos xilófagos. Es él como usuario quien nos ha descubierto los maravillosos libros de FranciHallé IgnacioAbella, y hasta el programa de radio El Bosque Habitado. Es de los que busca una nueva cultura del árbol. La arboricultura no está reconocida como disciplina y en Aragón se siente algo solo. No hay mucha gente que se dedique exclusivamente a los árboles y que no sean agrónomos o forestales, es decir arboristas. A medio plazo, comenta, me gustaría poder aunar gente interesada y fascinada por el árbol en una asociación de arboricultura en Aragón.

Cuando la conversación nos lleva a los árboles de la ciudad, Nacho comenta que en la mesa del árbol de Zaragoza faltaría más representación de diferentes sectores. El árbol no es solo el ser aéreo que vemos, es un ser multidisciplinar, es un paraguas de biodiversidad. Influyen muchos factores: el urbanismo y las servidumbres de la ciudad, el suelo, la climatología, los vientos dominantes, la insolación que recibe, las sombras que prolongan los edificios, la fauna asociada, los hongos del suelo, el sistema radicular que nadie ve … En la actualidad ve demasiado ‘desdén’ en lo que trasciende sobre el arbolado en la ciudad. Se utiliza al árbol como arma arrojadiza para culpabilizar al “otro” sobre su problemática. Hay que ser más pragmáticos y elaborar un Plan Director del Árbol, que integre protocolos de actuación sobre gestión del riesgo, protocolo de poda o planificación sobre trabajos en la plantación, entre otras directrices. Diagnosticar no es solo mirar, hay que contar con el ciudadano, con arboristas, ver la trazabilidad, la historia de ese árbol para poder desarrollar un buen mantenimiento. Un SIG que integrara el arbolado de Zaragoza sería un buen primer paso.

En 2014 comienza a estudiar Ciencias Ambientales en UNED Calatayud, ahora lo tiene algo aparcado y está inmerso en aprobar la certificación European Tree Technician. En Ambientales cursa las asignaturas que le gustan como biodiversidad natural…”Biología, si hubiera Biología en Zaragoza”. Por cierto que sale mucho a colación esta carencia en las vocaciones verdes de Zaragoza.

Cómo conseguir un trabajo tuiteando desde los árboles

A Nacho también lo descubrimos a través de twitter. Cuando cerramos el verano de 2012 por un ERE, @Natxefue uno de los que más lo lamentó en redes sociales.

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