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Inventario Español De Los Conocimientos Tradicionales Relativos A La Biodiversidad

Inventario Español de los Conocimientos Tradicionales relativos a la Biodiversidad

Pardo de Santayana, Manuel… [et al.] (eds.). Inventario español de los conocimientos tradicionales relativos a la biodiversidad: primera fase, introducción, metodología y fichas. 1ª ed., 1ª reimp. Madrid: Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, 2015. 411 p. Sign.: 43.1 INV.

El alejamiento de la naturaleza al que nos ha llevado la sociedad industrial ha provocado que olvidemos muchos de los usos prácticos que recibían las plantas, los animales y otros elementos que nuestros antepasados encontraban de forma cotidiana en su entorno. Para no olvidar esos usos y conservar al menos su recuerdo como un valioso patrimonio etnológico y cultural, están surgiendo diversas iniciativas. La exposición Hombres de caña, del proyecto Arundo Donax, que estos días podéis visitar en el CDAMAZ, trata sobre el caso de la caña común, que entre sus diversos usos incluía uno tan especial como el de instrumento musical.

Ante esta riqueza ecológica y cultural, no es de extrañar que ya en 1992 el Convenio sobre Diversidad Biológica de las Naciones Unidas destacara la importancia de conservar estos conocimientos. En nuestro país, en aplicación de la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, se ha promovido la elaboración de un Inventario Español de los Conocimientos Tradicionales relativos a la Biodiversidad, que el año pasado produjo sus primeros resultados en forma de libro, éste que os recomendamos esta semana, donde se ha recopilado la información que ya existía en estudios previos. Con ella se han realizado una serie de fichas de flora, fauna y ecosistemas, indicando en todas ellas los conocimientos tradicionales asociados.

Los usos que se daban en el pasado a esas especies podían ser de tipos muy variados, lo que ha dado lugar a que la clasificación propuesta para jerarquizarlos en el Inventario incluya también categorías muy diversas, tales como alimentación humana, alimentación animal, medicina, uso combustible, construcción, uso ornamental o usos simbólicos y rituales, entre otras.

Por ejemplo, por seguir con la caña común o Arundo donax L., el libro nos explica que sus usos podían ir desde el medicinal para aliviar distintas enfermedades, el constructivo para chozas, techos o cercas, o el artesano en la fabricación de herramientas y utensilios. Estos usos no se daban de forma homogénea por todo el territorio en el que crece la caña, que comprende la zona mediterránea y en general toda la península salvo el nordeste, sino que en cada población podían tener lugar uno o varios usos determinados, a menudo con características locales propias.

Pero, como se dice en la obra, el valor de esos conocimientos no recae solo en su carácter histórico o cultural, sino que “es de vital importancia en relación a los problemas ambientales actuales, ya que aumenta la comprensión de las formas en las que los seres humanos se han relacionado – y aún se relacionan – con el medio ambiente (…). Conocer y analizar los efectos sobre el medio natural de las prácticas tradicionales de manejo, así como comprender su componente de sostenibilidad es esencial para fundamentar y contribuir a una mejor gestión del territorio y, con ello, a la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica”.

Podéis encontrar más información en la guía de lectura que ha elaborado el CDAMAZ sobre el uso de plantas en la artesanía y los oficios tradicionales, donde encontraréis referencias como estas:

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