Casi sin darnos cuenta, con la llegada del verano, ya hemos completado otra temporada de…
Viento, nubes y otros meteoros
‘Observar hoy para proteger el mañana’ fue este año el tema del Día Meteorológico Mundial, que se celebró el pasado 23 de marzo y que reivindicó a las personas e instituciones que, en cientos de países, se encargan de la importante tarea de medir y recopilar los datos de distintos parámetros atmosféricos. En su web se hace una detallada descripción del sistema de observación implantado a lo largo y ancho del planeta y de los servicios que proporciona, desde alertar de fenómenos extremos hasta comprobar cómo evoluciona el clima en esta fase de calentamiento global que estamos viviendo.
Nubes cotidianas
Y precisamente de la observación de uno de los elementos más visibles en el cielo nos habla El libro de las nubes, del climatólogo Vincenzo Levizzani, quien se propone hacernos “recuperar la conexión con el mundo nuboso” que, en gran medida, parece haberse perdido en la vida urbana actual. Como indica el subtítulo, estamos ante un manual que combina las bases teóricas y la información práctica para entender cómo funcionan la atmósfera de nuestro planeta y, dentro de ella, las nubes.
El libro trata asuntos como los tipos de nubes que existen y cómo se forman, en qué casos producen lluvia o en qué otros pueden llegar a descargar granizo, o las investigaciones que han permitido llegar al conocimiento actual sobre ellas, sin olvidar tampoco su reflejo en distintas manifestaciones del arte o de la literatura. Todo ello para que lleguemos a ser conscientes de la gran influencia que ejercen en nuestra vida cotidiana.
Vientos que dejan huella
Un fenómeno meteorológico que, por el contrario, no es fácil ignorar cuando se manifiesta, es el protagonista de nuestra siguiente recomendación. En Historias del viento, la meteoróloga Ellen Viste realiza una indagación sobre este elemento atmosférico, pasando por sus aspectos científicos pero prestando también gran atención a la huella que ha dejado en diferentes culturas y acontecimientos históricos.
De ese modo, señala el papel decisivo del viento en las exploraciones geográficas del pasado, como la que condujo a Colón a América; recuerda que decenas de dioses han sido consagrados al viento en las más variadas religiones; y explica algunos de los experimentos que se han hecho a lo largo del tiempo para tratar de conocer las propiedades del aire y sus movimientos en la atmósfera, unos movimientos que al mismo tiempo contribuyen a dar forma y color a la superficie de la Tierra.
Disfrutar de la naturaleza… atmosférica
Un acercamiento a la meteorología con un tono mucho más lírico es el que logró la escritora y académica Marie Gevers en El placer de los meteoros, una obra que comienza definiendo el término algo vago de ‘meteoro’ y que propone una filosofía de vida sencilla que nos permita reconocer los pequeños placeres cotidianos que proporciona la naturaleza.
Dedicando capítulos a cada uno de los meses del año y a sus fenómenos típicos, como el hielo de enero, el sol de julio o las brumas de noviembre, la autora describe esos fenómenos y sus efectos en la finca familiar en la que vivió durante décadas, ofreciendo una mezcla de sus recuerdos biográficos y de las sensaciones que experimentó ante la observación y el disfrute del entorno natural.
Obras recomendadas:
- Gevers, Marie. El placer de los meteoros. Madrid: Errata Naturae, 2024. 223 p.
- Levizzani, Vincenzo. El libro de las nubes: manual práctico y teórico para leer la atmósfera. Córdoba: Guadalmazán, 2025. 282 p.
- Viste, Ellen. Historias del viento: reflexiones sobre el aire que habita el mundo. Valencia: Barlin Libros, 2025. 363 p.

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