Saltear al contenido principal
Memorias de la naturaleza

Memorias de la naturaleza

Una forma amena de aumentar nuestros conocimientos sobre el medio ambiente es adentrarnos en la trayectoria vital de personas que se han dedicado al estudio y a la exploración de la naturaleza. Las anécdotas y el contexto social que contiene cualquier biografía dan una interesante dimensión humana a los hallazgos científicos y al activismo. Hoy nos acercamos a las historias personales y ambientales de tres naturalistas de distintas épocas que nos introducen en ecosistemas y en sociedades muy diferentes entre sí.

Viaje al Pirineo de antaño

Comenzamos con la estancia pirenaica de un célebre naturalista en Richard Spruce, un botánico inglés en el Pirineo romántico, de los también botánicos Patxi Heras y Marta Infante. Allí recogen, enmarcándolo en una vida extraordinaria y de gran impacto científico, uno de los primeros viajes que realizó Spruce y que le llevó a una pequeña zona del Pirineo francés, a la vez que aprovechó para pasar en ocasiones a la vertiente aragonesa, todo ello años antes del viaje a Sudamérica en el que alcanzaría sus principales logros.

Siguiendo las anotaciones que Spruce dejó sobre sus itinerarios botánicos, los autores reconstruyen los diez meses que permaneció en la cordillera, remarcando el interés natural de sus observaciones y mostrando el ambiente cultural y ecológico del Pirineo a mediados del siglo XIX, un lugar en el que se han producido cambios importantes desde entonces, incluida una transformación ambiental que impide localizar algunas de las especies que describe.

Riqueza natural en Los Monegros

Moviéndonos unos cien kilómetros al Sur y un siglo más tarde, encontramos la obra autobiográfica ¿Quién quiere ir a la selva?: Memorias de un maestro naturalista, de Javier F. Blasco Zumeta, quien rememora su vida como profesor rural en plena estepa del valle del Ebro. Un profesor peculiar que ha hecho de su afición a las aves y a la naturaleza, así como de la transmisión de estos conocimientos a sus alumnos, el motivo principal de su vida.

Desde Pina de Ebro y con un relato lleno de humor, Blasco Zumeta nos recuerda que la riqueza ecológica puede encontrarse en cualquier rincón (no hace falta viajar hasta los trópicos) y, más en concreto, en ecosistemas esteparios como el de Los Monegros, que él mismo ha estudiado y en el que ha descubierto más de cien nuevas especies, por lo que no es de extrañar que se haya implicado en la lucha por su protección ambiental.

Humboldt en América

Nuestra última propuesta biográfica llega en formato novelado y se acerca a una de las grandes figuras históricas del estudio de la naturaleza, Alexander von Humboldt. Parte del periplo que realizó por América es el cuadro de fondo de Pondré mi oído en la piedra hasta que hable, del también célebre novelista contemporáneo William Ospina.

Además de mostrar el impulso que desde joven sintió por la observación de la naturaleza, en esta obra le acompañamos por los grandes paisajes latinoamericanos, todavía en tiempos de dominio de la Corona española, y asistimos junto a sus colaboradores a sus hallazgos y descubrimientos. Y también comprobamos el impacto que estos produjeron en Europa, donde ya en vida se convirtió en un emblema de las ciencias naturales.

Obras recomendadas:

Esta entrada tiene 0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba