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Proteger los espacios naturales

Protección de los espacios naturales: compromiso y colaboración

El Día Europeo de los Parques que celebramos este 24 de mayo, y que tiene como tema ¡Juntos por la naturaleza!, nos anima a implicarnos en su protección, trabajando para lograr la colaboración de entidades y personas que no están directamente vinculadas a los espacios naturales pero que son necesarias para garantizar su conservación y obtener los beneficios que se derivan de ello.

De los orígenes a la gestión actual

Podemos encontrar una introducción al papel que juegan y al estado actual de las áreas protegidas en España en Gestión y uso de los espacios naturales protegidos españoles, editado por la geógrafa e investigadora María Pilar Palomar Anguas. Ella misma firma el primer capítulo, dedicado a la evolución de la red de espacios naturales en España desde sus orígenes a principios del siglo XX hasta la actualidad, y en el que explica cómo ha tomado forma la red en base a distintas figuras legales tanto de carácter internacional como estatal o regional, dando lugar a un complejo marco regulatorio.

El resto del libro nos muestra ejemplos de gestión y gobernanza en espacios como la Sierra de Guadarrama, la Sierra de Tramuntana, las Reservas de la Biosfera de Urdaibai, Lanzarote o Menorca o el Geoparque de Sobrarbe-Pirineos, entre otros, centrándose en aspectos como la conservación de la biodiversidad, la integración con las actividades humanas del entorno o la preservación de elementos del patrimonio cultural presentes en distintas zonas.

Sentimientos y conservación de la naturaleza

Y es que la protección del patrimonio natural no es la única función que pueden desempeñar los espacios protegidos, como muestra la publicación de la UICN Relevancia cultural y espiritual de la naturaleza: guía para la gobernanza y gestión de áreas protegidas y conservadas. Recordando que el respeto por los valores culturales tradicionales asociados a un espacio natural o por los sentimientos subjetivos que despierta puede ser un aspecto decisivo para que la comunidad local se comprometa en su conservación, la guía propone una serie de directrices para que esos elementos culturales queden integrados en la gestión de los espacios.

A partir de unos principios básicos, se proponen directrices en doce apartados que plantean, por ejemplo, la conveniencia de identificar a los grupos interesados en la conservación de las áreas y de lograr consensos entre colectivos que pueden tener diferentes visiones del mundo, además de trabajar en la aplicación de estos conocimientos a la gestión de los espacios y en tenerlos en cuenta de cara a la planificación de las visitas y el uso público. La guía concluye con varios estudios de caso en lugares y espacios de carácter muy diferente, vinculados a lugares sagrados de pueblos indígenas o a paisajes culturales y religiosos de tradición europea o asiática.

Una ruta por los parques nacionales

Y para que los más pequeños se acerquen a las áreas protegidas, qué mejor que llevarles de paseo por algunos de los parques nacionales más impresionantes del planeta. Es lo que hace el cómic ¿Cómo se va a Yellowstone?: una vuelta al mundo a través de 8 parques nacionales, de Aleksandra Mizielinska y Daniel Mizielinski, donde un bisonte y un ardilla viajan juntos desde Polonia para descubrir, pasando por China, Indonesia o Nueva Zelanda, paisajes, flora y fauna únicos y aprender cómo funcionan ecosistemas muy distintos y singulares.

Obras recomendadas:

Literatura infantil:

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