Saltear al contenido principal
Casas de animales y bioconstrucción

Casas de animales y bioconstrucción

Las casas y los edificios en los que transcurre nuestra vida se engloban en un sector, el de la edificación, que causa un gran impacto climático, tanto durante la fase de construcción como más tarde por el consumo energético producido durante su vida útil. A ello hay que sumar su contribución negativa a otros problemas ambientales, como la ocupación del suelo o la pérdida de biodiversidad, por lo que es sin duda una buena noticia el que en los últimos tiempos se esté impulsando la rehabilitación de edificios obsoletos, con el objetivo de hacerlos más eficientes y mejorar su habitabilidad, a la vez que se evitan nuevas construcciones innecesarias.

Construir sin dejar huella

Junto a la rehabilitación convencional, también existen propuestas constructivas que se inspiran en la naturaleza y que nos invitan a cambiar algunas concepciones sobre nuestro modo de vivir. Un amplio compendio de este tipo de propuestas es el Libro del hábitat ecológico: bioconstrucción y arquitectura regenerativa, publicado por EcoHabitar y con la participación de numerosos autores que aportan su experiencia y su propio aprendizaje. Como explica en el prólogo el editor Toni Marín, el sector de la bioconstrucción “se ha creado a sí mismo” y recoge los frutos de haber apostado por aplicar criterios de sostenibilidad que en muchos casos se han trasladado a la edificación convencional.

El libro comienza por una sección de carácter teórico en la que se define qué es la bioconstrucción y otros conceptos asociados y se indican los parámetros que debe cumplir una edificación para ser considerada como tal. A continuación, se describen distintos sistemas constructivos entre los que se incluyen aspectos como el uso de la madera o de la cal o cómo se pueden utilizar diversos materiales en la pavimentación o en los aislamientos térmicos.

También se trata el tema de las viviendas saludables y cómo conseguir que el aire interior sea de calidad, así como las cuestiones relacionadas con el abastecimiento de agua y de energía, y concluye con una sección de preguntas frecuentes para quienes quieran iniciarse en este tipo de construcciones y así reducir al máximo su huella de carbono.

Fauna en la vecindad

Pero las viviendas y los edificios no tienen por qué limitarse a ser lugares para uso humano, sino que además pueden servir de cobijo para distintas especies de fauna, contribuyendo así, si se encuentran en una ciudad, a conformar una infraestructura verde que ayude a la renaturalización urbana y a la conservación de la biodiversidad. SEO/BirdLife ha publicado una guía técnica ante la problemática de nuevos edificios o rehabilitaciones que, al crear cubiertas más compactas para mejorar la eficiencia energética, eliminan estructuras típicas de edificios antiguos que servían de nido a numerosas especies, sobre todo a aves que en algunos casos se encuentran amenazadas.

La guía muestra los rincones de los edificios que pueden servir de refugio a aves o murciélagos y recoge la normativa y estándares a tener en cuenta en el momento de realizar las obras, para fomentar que estas especies puedan anidar y seguir utilizando huecos o agujeros de las fachadas. También aborda el asunto de la convivencia con estas especies y de cómo evitar o solucionar posibles problemas de salubridad, ruido o daños a los materiales de construcción. Todo ello se complementa con una página web que amplía la información y muestra casos en los que se han llevado a cabo las soluciones propuestas.

Casas de animales

Pero los animales pueden ser ellos mismos auténticos constructores de sus ‘viviendas’ y de otras estructuras, como nos muestra Animales arquitectos, del también arquitecto Juhani Pallasmaa, un texto en el que da cuenta de su afición a observar las construcciones de los animales desde su infancia y cómo, ya de adulto, se empeñó en organizar una exposición sobre este tema y en profundizar sobre el mismo.

Pallasmaa nos explica que, “cuando se examinan los hábitos constructores de ciertos animales, se encuentran unas estructuras asombrosamente refinadas y unos principios arquitectónicos muy complejos”. Utilizando los materiales que la naturaleza les ofrece y que en muchos casos son similares a los que empleaban los pueblos aborígenes, las construcciones que crean se pueden considerar “impecables respuestas a sus condiciones vitales”.

El libro examina, con ejemplos de toda clase de especies (aunque destacan los insectos, las aves y los arácnidos), las funciones que cumplen esas construcciones, los métodos seguidos para realizarlas y las estructuras creadas, y finalmente nos habla de las lecciones que podemos aprender de esa arquitectura, desarrollada con verdadera “racionalidad” económica y ecológica.

Obras recomendadas:

Esta entrada tiene 0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba