Saltear al contenido principal
Vuelven Las Grullas

Vuelven las grullas

Las primeras grullas de la temporada ya han empezado a llegar a nuestro territorio. Hace unos días se celebró en la emblemática laguna de Gallocanta la Fiesta de Bienvenida, en la que muchos aficionados pudieron observar a estas aves migratorias que, procedentes del norte de Europa, pasan el invierno en latitudes más cálidas. Hoy os proponemos conocer un poco mejor a esta fascinante especie (Grus grus), que tantas veces hemos oído mencionar pero que sigue siendo desconocida para muchos.

Y nada mejor que empezar con un manual como La grulla común, del ornitólogo José Antonio Román Álvarez, publicado en la colección Monografías Zoológicas de la editorial Tundra. En él aprendemos, entre otros aspectos de su morfología, que la grulla es un ave de gran tamaño, con una envergadura de hasta más de 2 metros. También encontramos información sobre su hábitat, su comportamiento reproductivo y social y su distribución geográfica originaria en amplias zonas del norte de Eurasia.

Y por supuesto nos habla de sus migraciones estacionales y nos explica que las grullas pasan los veranos y se reproducen en el norte, para luego en invierno desplazarse miles de kilómetros hacia el sur, donde obtienen alimento con más facilidad. La península Ibérica es uno de los principales destinos para las grullas del norte de Europa, como muestran los censos que detalla José Antonio Román y de los que es responsable en nuestro país.

Una forma mucho más lúdica y para todos los públicos de conocer las grullas es a través de los relatos contenidos en Gudrs: historias de una grulla, del naturalista y educador ambiental Pablo Vallés Calvo. La protagonista es Gudrs, una joven grulla procedente de Letonia (su nombre en letón significa ‘inteligente’, ‘audaz’) que pasa los inviernos en la alberca de Alboré, otro de los espacios naturales que reciben grullas durante el invierno.

Además de describir cómo viven las grullas, con relatos sobre su forma de alimentarse o sobre el modo en que se comunican entre ellas, Gudrs también nos habla del ecosistema que le rodea en ese humedal de la Hoya de Huesca, en el que conviven diferentes especies y existe cierto contacto con el ser humano.

Por último, si no nos conformamos con conocer las grullas solo a través de los libros y queremos observarlas en vivo, podemos recurrir a la última obra de Eduardo Viñuales, Rutas para observar aves. En ella aparecen 30 rutas en otros tantos lugares de interés ornitológico, repartidos en las tres provincias aragonesas, con descripciones del entorno natural de cada una de ellos y de las aves que podemos localizar.

Y entonces, ¿dónde podemos encontrar grullas? Un índice de aves al final de la guía nos señala las 7 rutas en las que se pueden observar, en lugares que van desde Gallocanta hasta el embalse de La Sotonera y desde la laguna del Cañizar hasta la estanca de Alcañiz. Y con toda seguridad, al adentrarnos en la naturaleza en busca de estas aves, descubriremos otras especies y hábitats igualmente fascinantes.

Obras recomendadas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba